...Pone usted cara de tonto: deduzco por tanto que le sorprenden mis deducciones.
-Mucho -reconoció Elis Arce, con los mismos ojos de quien ha presenciado una lluvia de billetes de cien pesetas.
-Lo siento, pero no puedo evitar ser tan inteligente -se disculpó Irene Fo, antes de desembarazarse del albornoz para comenzar a ceñirse las medias-. Fui concebida con ese expreso propósito.
domingo, 10 de mayo de 2015
jueves, 7 de mayo de 2015
Milena Jesenská El hombre se hace a sí mismo.
" Cuando leí en un ensayo el dicho "El hábito hace al
monje", me sentí intrigada y pensé en una verdad secular. Aparentemente,
estaba conforme con su significado, pero por otro lado no estaba tan
segura de ello. ¿Realmente es cierto que el hábito monacal hace al
monje? Recuerdo que en la escuela primaria el camarada profesor nos
familiarizó con las diversas prendas y cuál de ellas era adecuada para
cada ocasión. Decididamente, en muchas ocasiones esto es así, siendo
fácil discernir por ello quién ejerce el oficio de cartero, funcionario,
médico o técnico, al punto de someterse gradualmente a esta
"esclavitud". De forma y manera que un uniforme, unos vaqueros viejos o
incluso un delantal conformaran mi atuendo conforme a la naturaleza de
la situación. Ahora mismo llevo una inmaculada camisa blanca y un
pantalón acorde a lo que se espera de una empleada.
Desde joven me acostumbré a vestirme según acudiera al teatro o a una reunión de amigos y pensaba que realmente así había de ser. En el Teatro de Praga todo el mundo sabía quién es quién. Los visitantes que llegaban de las zonas rurales en el mejor de los casos hacían acopio de una pulcra camisa y unos rústicos vaqueros. En tiempos más recientes estas personas fueron invitadas a dejar el teatro y no se atreverían a intentar entrar en este espacio cultural. ¡Esto le sorprendería tanto al Sr. Jarkovsky! A pesar de mi edad, observo que todavía peco de ingenua y me siento presa del prejuicio de que "El hábito hace al monje".
Desde joven me acostumbré a vestirme según acudiera al teatro o a una reunión de amigos y pensaba que realmente así había de ser. En el Teatro de Praga todo el mundo sabía quién es quién. Los visitantes que llegaban de las zonas rurales en el mejor de los casos hacían acopio de una pulcra camisa y unos rústicos vaqueros. En tiempos más recientes estas personas fueron invitadas a dejar el teatro y no se atreverían a intentar entrar en este espacio cultural. ¡Esto le sorprendería tanto al Sr. Jarkovsky! A pesar de mi edad, observo que todavía peco de ingenua y me siento presa del prejuicio de que "El hábito hace al monje".
martes, 28 de abril de 2015
¿Qué es la libertad, es el ser humano realmente libre, y en caso de serlo, en qué consiste ser libre?
Es cierto que la gente, en el mundo occidental, decide más sobre su futuro, está menos sujeta a la tradición y menos sujeta a las limitaciones de su origen que antes, pero esa autonomía, esa libertad, ¿es cierta o sólo una ilusión? ¿para qué se usa? ¿Se usa para hacer visible el actual fervor exhibicionista en las redes sociales? ¿Se usa para practicar un consumismo sin medida?
Parece creíble afirmar que la sociedad occidental ha alcanzado un grado suficiente de bienestar material como para conceder a la mayoría de sus ciudadanos la capacidad de elegir su plan de vida, pero ¿qué hacemos con ese tiempo? Desconcertantemente, parece que es más importante, no ya practicar deporte, asistir a actos culturales, leer ciencia o humanidades, filosofar o edificar nuestro intelecto, sino hacer el respectivo selfie y publicarlo en internet; parece que si no se publica, si no se comparte, no cuenta, no tiene importancia, lo que me lleva otra vez al imperante fervor exhibicionista.
¿Es posible ser totalmente libre en un mundo social? ¿Cuánto de lo que hacemos realmente es porque lo queremos realmente y cuánto nos lo impone la sociedad, tanto mediante la publicidad (véanse los estilos de vida que se dan en las series de televisión, en las canciones, "es lo que hace todo el mundo", etc) como mediante la presión familiar, ?
¿Nuestros deseos adoptan formas particulares según cuál sea la sociedad y el momento que nos tocan en suerte? ¿Es por tanto, el conflicto entre la conciencia individual y las estructuras sociales inevitable?
Quizás, vivamos donde vivamos y vivamos como vivamos, habría que hacerse estas preguntas cada poco tiempo; ¿Lo que quiero es un deseo propio o he hecho mío el deseo que me han vendido? ¿qué quiero realmente?
viernes, 17 de abril de 2015
HOMBRES BUENOS. Arturo Pérez-Reverte.
- Y encima, lo poco de dentro lo
convertimos en arma arrojadiza, de discordia: tal autor es extremeño , aquél es
andaluz, éste valenciano... Nos falta mucho para ser nación civilizada con
espíritu de unidad, como las otras que con justo motivo nos hacen sombra...
Creo que no es el mejor medio recordar siempre, como solemos, la patria de cada
cual. Antes convendría sepultarla en el olvido, y que a ninguna persona de
mérito se la considere otra cosa que española.
- Le repito que tiene usted
razón, almirante. Pero antes ha ronunciado la palabra libertad, donde hay doble
filo. La gente del norte de Europa ve esa palabra de otra manera. Aquí es un
delirio sugerir al pueblo inculto y violento que puede ser dueño de sí mismo.
Esos extremos sentencian la suerte de los reyes. No van éstos a lanzarse al
vacío de las reformas si se cavan la fosa.
- No me saldrá usted ahora con el
carácter sagrado del trono, don Hermes...
-En absoluto. Pero sí con el
respeto que se le debe.
... Sólo un Estado organizado y
fuerte, protector de sus artistas, pensadores y científicos, es capaz de
proveer el progreso material y moral de una nación... Y ése no es nuestro caso.
- Se llaman ilustradas -suena de
pronto la voz del almirante- las naciones que cultivan su espíritu. Y se llaman
civilizadas las que tienen costumbres conformes a la razón... Lo opuesto son
naciones bárbaras, donde imperan los gustos del pueblo grosero y bajo, y como
tal se halaga a éste, y se le engaña.
... Lo que hoy debemos a quienes
lucharon entonces, cuando las consecuencias no eran un titular de periódico o
un comentario de internet, sino el exilio, el descrédito, la prisión o la
muerte.
- Hay libros -apunta escueto,
como si eso lo resumiera todo.
-Exactamente -a Bringas le
chispean los ojos vengativos-. Bendita letra impresa que un día, al fin,
derribará falsos ídolos. Que acabará despertando al pueblo embrutecido.
- Ése es otro punto que admiro y
envidio -suaviza don Hermógenes-: la abundancia de lecturas. Aunque lo de
despertar al pueblo...
- En Francia -lo interrumpe el
abate- el Estado arruina la vida de muchos de los que cultivamos las letras y
las ideas, incluidos impresores y libreros; pero no ha podido arrancar la raíz
de la libertad. Y eso es precisamente gracias a los libros.
- Estamos de acuerdo. Pero le
decía que los despertares del pueblo, así a palo seco, me dan cierto repelús...
... Poco tiene que ver la
suerte... Y mucho la abulia y el desinterés por las artes, las ciencias y la
educación, materias que hacen a los hombres libres.
- Gran verdad -apostilla
Bringas-. Hay una frase típica española que me quema la sangre, muy usada en
materia de colegios y enseñanza: "Es muy humilde el niño", dicen.
Argumentado como elogio, naturalmente... Lo que, traducido, viene a significar:
"Ya ha contraído, gracias a Dios, la enfermedad tan española de la
sumisión, la hipocresía y el silencio".
... Pero en lo tocante a
religiones, Bringas tiene razón. En las nueve mil leguas que tiene el perímetro
del mundo, no hay un solo lugar donde las supuestas órdenes de algún dios no
hayan consagrado algún crimen.
- El hombre es infeliz porque
ignora a la naturaleza. Incapaz de interrogarla de modo científico, no percibe
que ésta, desprovista tanto de maldad como de bondad intrínsecas, se limita a
seguir leyes inmutables y necesarias... O dicho de otra manera, que no puede
actuar de modo distinto al que actúa. Por eso los hombres, en su ignorancia, se
someten a hombres iguales que ellos: reyes, hechiceros y sacerdotes, a los que
su estupidez los hace considerar dioses sobre la tierra. Y éstos aprovechan
para esclavizarlos, corromperlos y volverlos viciosos y miserables.
... En realidad estoy menos
orgulloso de lo que soy de lo que he conseguido no ser.
... Pretender racionalizar el
mundo mediante la observación y la experiencia significa anular la necesidad de
una explicación divina y considerar inútil la digna función eclesiástica.
... Como organismos parásitos,
vivimos uno del otro. Justificamos nuestro papel a uno y otro lado de un pueblo
torpe y brutal, de instintos bajos, cuya posibilidad de redenciónn siempre será
escasa... Incluso aunque nos matáramos a garrotazos surgiría siempre, al fin,
la necesidad de resucitarnos mutuamente. Los pueblos, sobre todo el español,
viven del sueño, del apetito, del odio y del miedo; y eso la gente como usted y
yo, cada cual a su manera, lo administra como nadie. ¿No cree?... Y a fin de cuentas,
recuerde el viejo dicho. Tarde o temprano, los extremos se tocan.
- ¿Cómo era el marido?
-Mayor que ella -dijo, como si
esto lo situara todo en sus justos términos.
- ¿Mucho?
- Lo suficiente para no molestar.
... Con la virtud no se hacen más
que cuadros fríos y tranquilos... A fin de cuentas, son la pasión y el vicio
los que animan las composiciones del pintor, del poeta y del músico.
... En el fondo -dice-, a una
mujer de mundo le gusta saber que hay hombres superiores a otros, más audaces y
elegantes, que no defraudarán su vanidad, no se detendrán ante su pretendida
virtud, y tomarán la iniciativa usando, incluso, la violencia adecuada que
sirva de excusa a la mujer.
¿No es mejor echarse en brazos de
una naturaleza ciega, desprovista de sabiduría y objetivos, que temblar toda la
vida esclavizados por una supuesta Inteligencia Todopoderosa, que ha dispuesto
sus sublimes designios para que los pobres mortales tengan la libertad de
desobedecerlos, y convertirse así en continuas víctimas de su cólera
implacable.
- Sin el hermano de su señora
madre afirma otra cosa, miente como un bellaco... Y si usted insiste, señor, es
un impertinente.
- No le tolero eso.
- Pues revise usted, si es tan
amable, sus límites de tolerancia.
... Además, en España acabaría
mal. En prisión, en el mejor de los casos... He vivido lo bastante para saber
que, allí, diferencia e independencia engendran odio.
Un microrrelato. F.
El
anciano, muy despacio se sentó en la mesa del escritorio de la habitación en
esquina que daba a las calles Misterio y Misericordia. Por los cristales de la
ventana con vidrios de plomo, se deslizaban las gotas de lluvias, labrándolos
sinuosamente. Caminos insospechados, de trazados curvos, misteriosos e
inescrutables. El anciano se quedó absorto en ellos, viendo una y otra vez las
gotas deslizarse por ellos. Cada nueva gota parecía que iba a seguir el mismo
camino que el anterior, pero unas al principio, otras a mitad, y otras al
final, todas terminaban por seguir su propio camino. Encrucijada. Decisiones
vitales que terminan por llevarte a un final u otro. Cuánto parecido encontraba
con la vida de los seres humanos. Se imaginaba si habría llegado ya al alféizar
de la ventana, si su tiempo estaba agotado o sin embargo se encontraba en la última
curva, en el último recodo del camino. Del ensimismamiento lo despertó el olor
dulce a mar salada, recuerdos de juventud, de vigor y de ingenuidad. Una joven
suave, con vestido habanero blanco, su negro cabello meciéndose con el viento,
en un ritmo musical, de composición poética, luz del mediterráneo y calor
primaveral. Mirada apasionada. Brillo en los ojos, los párpados entrecerrados.
Sugestión. Pasión.
lunes, 9 de marzo de 2015
LA FIESTA DE LA INSIGNIFICANCIA - MILAN KUNDERA
...Sus comentarios inconformistas, que antaño le habían rejuvenecido, ahora lo convertían, pese a su aspecto engañoso, en un personaje inactual, fuera de nuestro tiempo, y por tanto, viejo.
...Desde hacía ya muchos años, había empezado a odiar los cumpleaños. Por culpa de las cifras que les encasquetaban. Aún así, no conseguía ignorarlos porque, en él, era más fuerte el placer de ser festejado que la vergüenza de envejecer.
...Sólo desde lo alto del infinito buen humor puedes observar debajo de ti la eterna estupidez de los hombres, y reírte de ella.
...¡Despierta! Ella no es para ti.
Ya lo sé, pero déjame lamentarlo.
...Hay tantas representaciones del munod como hay personas en nuestro planeta; eso crea inevitablemente el caos; ¿cómo poner orden a ese caos? La respuesta es clara: imponiendo a todo el mundo una única representación. Y sólo se puede imponer gracias a una única voluntad, una única, inmensa voluntad, una voluntad por encima de todas las demás voluntades. Esto es lo que he hecho mientras las fuerzas me lo han permitido. ¡Y os lo aseguro que, bajo el dominio de una gran voluntad, la gente termina por creer cualquier cosa!
...Desde hacía ya muchos años, había empezado a odiar los cumpleaños. Por culpa de las cifras que les encasquetaban. Aún así, no conseguía ignorarlos porque, en él, era más fuerte el placer de ser festejado que la vergüenza de envejecer.
...Sólo desde lo alto del infinito buen humor puedes observar debajo de ti la eterna estupidez de los hombres, y reírte de ella.
...¡Despierta! Ella no es para ti.
Ya lo sé, pero déjame lamentarlo.
...Hay tantas representaciones del munod como hay personas en nuestro planeta; eso crea inevitablemente el caos; ¿cómo poner orden a ese caos? La respuesta es clara: imponiendo a todo el mundo una única representación. Y sólo se puede imponer gracias a una única voluntad, una única, inmensa voluntad, una voluntad por encima de todas las demás voluntades. Esto es lo que he hecho mientras las fuerzas me lo han permitido. ¡Y os lo aseguro que, bajo el dominio de una gran voluntad, la gente termina por creer cualquier cosa!
jueves, 15 de enero de 2015
El cartero de Neruda. Antonio Skarmeta.
"Todos los hombres que primero tocan con la palabra, después llegan más lejos con las manos."
"No hay peor droga que el bla-bla. Hace sentir a una mesonera de pueblo como una princesa veneciana."
"¡Ahora tu sonrisa es una mariposa, pero mañana tus tetas van a ser dos palomas que quieren ser arrulladas, tus pezones van a ser dos jugosas frambuesas, tu lengua va a ser la tibia alfombra de los dioses, tu culo va a ser el velamen de un navío, y la cosa que ahora te humea entre las piernas va a ser el horno azabache donde se forja el erguido metal de la raza!¡Buenas noches!"
"...Sin la presencia de ese sol que a ratos rajaba los nubarrones, y denunciaba hasta los restos de botellas quebradas y los pulidos guijarros sobre la playa."
"No hay peor droga que el bla-bla. Hace sentir a una mesonera de pueblo como una princesa veneciana."
"¡Ahora tu sonrisa es una mariposa, pero mañana tus tetas van a ser dos palomas que quieren ser arrulladas, tus pezones van a ser dos jugosas frambuesas, tu lengua va a ser la tibia alfombra de los dioses, tu culo va a ser el velamen de un navío, y la cosa que ahora te humea entre las piernas va a ser el horno azabache donde se forja el erguido metal de la raza!¡Buenas noches!"
"...Sin la presencia de ese sol que a ratos rajaba los nubarrones, y denunciaba hasta los restos de botellas quebradas y los pulidos guijarros sobre la playa."
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