domingo, 29 de diciembre de 2019

Miau. Benito Pérez Galdós.

"...es un hombre honrado, y el Gobierno de ahora es todo de pillos. Ya no hay honradez, ya no hay cristiandad, ya no hay justicia. ¿Qué es lo que hay? Ladronicio, irreligiosidad, desvergüenza."

"Tiempo hacía que estaba resignado a que su señora llevase los pantalones. Era ya achaque antiguo que cuando Pura alzaba el gallo, bajase él la cabeza fiando al silencio la armonía matrimonial."

"¿Cómo habían de comprender las pobres cursis a un ser de esfera o casta superior a la de ellas por la figura, los modales, las ideas, las aspiraciones y hasta por los defectos?"

"¿Qué ha sucedido aquí? Lo natural, lo lógico en estas sociedades corrompidas por el favoritismo. ¿Qué ha pasado?, que al padre de familia, al hombre probo, al funcionario de mérito, envejecido en la Administración, al servidor leal del Estado que podría enseñar al Ministro la manera de salvar la Hacienda, se le posterga, se le desatiende y se le barre de las oficinas como si fuera polvo. Otra cosa me sorprendería; esto no. Pero hay más. Mientras se comete tal injusticia, los osados, los ineptos, los que no tienen conciencia ni título alguno, apandan la plaza en premio a su inutilidad."

"Al que merece, desengaños; al que no, confites. Esta es la lógica española. Todo al revés; el país de los viceversas…"

"La infancia es implacable en sus resentimientos, y la amistad no tiene raíces en ella."

"La religión, entiendo yo, es el ropaje magnífico con que visten la nada para que no nos horrorice… ¿No crees tú lo mismo?»."

"Verdad que en mi perra existencia llena de trabajos y preocupaciones, no he tenido tiempo de mirar para arriba ni para enfrente… Siempre con los ojos hacia abajo,"

"«¡Oh dichosa edad de la despreocupación y del qué se me da a mí! Dios os la prolongue. Haced todos los disparates que se os ocurran, jóvenes, y pecad todo lo que podáis, y reíos del mundo y sus incumbencias, antes que os llegue la negra y caigáis en la horrible esclavitud del pan de cada día y de la posición social»."

martes, 10 de diciembre de 2019

Montaigne. Stefan Zweig.

"Sólo aquel que tiene que vivir en su alma estremecida una época que, con la guerra, la violencia y las ideologías tiránicas, amenaza la vida del individuo y, en esta vida, su más preciosa esencia, la libertad individual, sabe cuánto coraje, cuánta honradez y decisión se requiere para permanecer fiel a su yo más íntimo en estos tiempos de locura gregaria, y sabe que nada en el mundo es más difícil y problemático que conservar impoluta la independencia intelectual y moral en medio de una catástrofe de masas."

"Y, a los de nuestra generación, nos parecía que Montaigne daba tirones inútiles a cadenas que creíamos rotas hacía tiempo, sin sospechar que el destino las había forjado ya de nuevo para nosotros, más duras y crueles que nunca."

"Una de las misteriosas leyes de la vida es que descubrimos siempre tarde sus auténticos y más esenciales valores: la juventud, cuando desaparece; la salud, tan pronto como nos abandona, y la libertad, esa esencia preciosísima de nuestra alma, sólo cuando está a punto de sernos arrebatada o ya nos ha sido arrebatada."

"Dejad que el joven examine y pase por el tamiz todo lo que lee y no acepte nada por la simple confianza, fe o autoridad. Deben presentársele las más diversas opiniones. Si es capaz, sabrá escoger; si no, permanecerá en la duda. Quien sigue a otro, no sigue nada, no encuentra nada, ni siquiera busca algo».

"«Mi biblioteca es mi reino y en ella trato de que mi gobierno sea absoluto».

"Los libros le cuentan sus puntos de vista, y él responde con los suyos. Expresan sus pensamientos y le inspiran otros. No molestan cuando él guarda silencio; sólo hablan cuando él les pregunta. Éste es su reino. Ellos están a su servicio."

"Todo público es un espejo; todo hombre presenta otro rostro cuando se siente observado."

"Pero, para comprenderse, no basta con observarse. No se ve el mundo, si sólo se mira la propia niebla. Por eso lee historia, por eso estudia filosofía, y no para que estas disciplinas lo instruyan y lo convenzan, sino para ver cómo han actuado otros hombres y comparar su yo con otros yoes."

"No se puede aleccionar a los hombres, sólo guiarlos para que se busquen a sí mismos, para que se vean con sus propios ojos."

"Para ser libre hay que carecer de deudas y lazos y, sin embargo, estamos atados al Estado, a la comunidad, a la familia; nuestros pensamientos están sometidos a la lengua que hablamos. El hombre aislado, completamente libre, es un fantasma. Es imposible vivir en el vacío. Consciente o inconscientemente, somos por educación esclavos de las costumbres, de la religión, de las ideologías; respiramos el aire de la época."

"Quien piensa libremente, respeta toda libertad sobre la tierra."

"Pero si a los reyes no les gustan aquellos que buscan su favor, les gustan menos todavía aquellos que no lo buscan."

"ha conseguido lo que Platón considera como lo más difícil del mundo: abandonar la vida pública con las manos limpias, y con orgullo hace balance de su vida: «Ni siquiera quien me viese hasta el interior del alma me encontraría culpable ni de la aflicción y ruina de nadie, ni de venganza o envidia, ni de ofensa pública, ni de innovación y tumulto, ni de infidelidad a mi palabra, y pese a cuanto la licencia de la época permite y enseña a todos, no he metido la mano ni en los bienes ni en la bolsa de francés alguno, y no he vivido sino de la mía, en la guerra como en la paz, y no me he servido del trabajo de nadie sin salario... Yo tengo mis leyes y mi tribunal para juzgarme»."

lunes, 25 de noviembre de 2019

El diamante de Moonfleet. John Meade Falkner

Cuando los hombres dicen amar un lugar o una ciudad, puedes tener por seguro de que lo que aman no es el lugar o la ciudad, sino a alguien de allí, ahora o en el pasado; en éste último  caso lo que desean es volver al lugar para rendir homenaje a su memoria.

Hablar de las penas profundas que siente uno suele resultar fatigoso y aburrido para nuestro prójimo. Además, ni los hombres más sabios son capaces de expresarlas con justeza, mucho menos nosotros, y aun cuando pudiéramos, la memoria se vería incapaz de afrontar su recuerdo.

La verdad es que siempre me había tratado de modo demasiado estricto, seguramente sus intenciones eran buenas, pero tanta severidad me impidió quererla.

Este gran poeta de la antigüedad ya nos aconsejaba moderación a la hora de llorar a los muertos. No te consumas en un llanto perpetuo, escribió en La Ilíada.

lunes, 28 de octubre de 2019

Lluvia fina. Luis Landero.

Hay algo en las palabras que, ya de por sí, entraña un riesgo, una amenaza, y no es verdad que el viento se las lleve tan fácilmente como dicen. No es verdad. Puede ocurrir que ciertos ecos de los dichos, y hasta de los dichos más triviales, sigan como en letargo durante muchos años, latiendo débilmente en un rincón de la memoria, esperando una segunda oportunidad de regresar al presente para aumentar y corregir lo que no quedó del todo claro en su momento, y a menudo con una elocuencia y un alcance significativo que exceden con mucho a los que tuvieron en su origen.


Y siempre, siempre, los relatos o las palabras que vuelven de los oscuros ámbitos de la memoria llegan en son de guerra, cargados de agravios, y ansiosos de reivindicación y de discordia. Es como si en el largo exilio del olvido hubieran ahondado en sus mundos imaginarios, hurgado en sus entrañas.


...Las historias, por fantásticas que sean, no son nunca inocentes.


Las aguas del pasado siempre bajan turbias y, lo que es peor, enturbian también las del presente.


...Sus verdaderos compañeros no son los de la estafeta sino otros muy distintos, gente que bordea los límites, que cabalga con el diablo al lado, gente que ha vuelto del infierno, y que una vez fueron reyes del inframundo.


Una vez, en algún momento de primera juventud, quizá con quince o dieciséis años, oyó o leyó en alguna parte, o bien intuyó por sí mismo, que la vida se resuelve siempre en fracaso. Siempre, sin excepciones. Porque siempre, al final, todos envejecen, mueren y no cumplen sus sueños... Ante la seguridad del fracaso, todas las tentaciones y promesas del mundo se desvanecían en espejismos, todos sus brillos y sus músicas palidecían y se apagaban.


Porque lo que hace desgraciada a la gente es el deseo. Pero no tanto el deseo de esto o de lo otro como el desear por desear, el deseo en estado puro, el deseo que a veces no sabe siquiera lo que desea, sino que es sólo una fuerza ciega y despótica, como un arco en tensión cuya flecha no ha de partir jamás.


Y esa insatisfacción agónica es la que nos anima y nos condena a alzar nuestra vivienda para la eternidad, locos de deseo, esclavos del afán, sin querer entender que todos los lugares son lugares de paso hacia otra parte, y que todos los caminos de la vida conducen a la muerte, y que sólo allí encontraremos nuestra verdadera morada, donde descansaremos al fin de las fatigas del viaje. Y así siglos y siglos, y ante la desventura de ese panorama, unían sus silencios en una larga y solidaria mirada de conmiseración.

jueves, 10 de octubre de 2019

Los cansados. Michele Serra.

Debe parecerte melindroso acertar con la cucharita en la circunferencia de la taza, de modo que esparces virilmente tu azúcar con el gesto amplio y abrupto del sembrador.

El amor natural que se siente por los hijos de niños no es un mérito. No requiere habilidades que no sean instintivas... Es años más tarde, cuando tu hijo (al ángel inepto que te hacía sentir como un dios porque lo alimentabas y lo protegías; y a ti te gustaba creerte poderoso y bueno) se transforma en un semejante tuyo, en un hombre, en una mujer, en definitiva, en alguien como tú, cuando quererlo exige las virtudes que cuentan. La paciencia, la fortaleza de ánimo, la autoridad, la severidad, la generosidad, la ejemplaridad..., demasiadas, demasiadas virtudes para quien, mientras tanto, trata de seguir viviendo.

...como todos, me embarco en una vaga cháchara a propósito de una persona, mi hijo, a quien ambos conocemos poco y mal, y cuya suerte se nos escapa día tras día de entre las manos, por supuesto, porque así es la vida.

Yo no era ni más dócil ni más sensible ni más inteligente que tú. Pero pertenecía a una época -¿la última?- en la que el conflicto entre Viejos y Jóvenes tenía lugar en un mismo campo de batalla. Ahora tengo el barrunto -¿La sospecha?-, ¿el terror?- de una mutación tan radical que difícilmente podríamos reconocernos tú y yo, algún día, en un mismo placer. Daría cualquier cosa por poder sentarme contigo, en un momento cualquiera de nuestra vida, ante el mismo paisaje, y compartir en silencio su forma y su disposición.

¿Qué probabilidad de éxito tiene la Solución Final en curso, la que prevé la transformación de los seres humanos en Completos Idiotas (y, por consiguiente, en consumidores ideales y súbditos serviles) a través del narcisismo de masas?

lunes, 30 de septiembre de 2019

Sidi. Arturo Pérez-Reverte.

-Seréis trece. Mal número.
-Me gusta picar al diablo.

...Creyó siempre que la vida de campaña era un continuo guerrear, una ronquera de apellida a Santiago, una sucesión de lances sin sosiego. Sin embargo, pronto aprendió que batallar era un mucho más, o un casi todo, de rutina y fatiga, de marchas interminables, de calor, frío, tedio, sed y hambre, y también de apretar los dientes aguardando momentos que no sucedían nunca o que, cuando al fin llegaban, transcurrían fugaces y brutales, sin tiempo para retener detalles, sin otro pensamiento que fuera golpear, defenderse y recordar la única regla: si luchas bien, vivirás; si no, te matarán.

-No soy muy de lecturas, señor... Hace tiempo que no. Con esta clase de vida.
-Lástima. La filosofía y el pensamiento cultivan la mente.

Portaos como si ellas os estuvieran viendo...

Hasta donde alcanzaba su vista, en ambas orillas del arroyo e incluso dentro de él, había hombres y caballos: en aquel paraje, que lindaba con un bosque de pinos bajos, serían más de una treintena, pues el combate había sido duro allí. Mezclados moros y cristianos, algunos estaban muertos y otros no. También había heridos que se quejaban o agonizaban en silencio. Otros sólo estaban maltrechos o fatigados. Dos o tres merodeadores se movían entre ellos, furtivos como cuervos, buscando identificar enemigos para degollarlos, si seguían vivos, y quitarles cuanto de valor llevaran encima. Incluso despojaban a los del propio bando, si estaban muertos o a punto de estarlo y no tenían amigos cerca. Había ya media docena de cadáveres desnudos, iluminados por el sol declinante de la tarde.
Nada se parecía tanto a una derrota, pensó Ruy Díaz, como una victoria.

Sabes mandar. Renuncias a privilegios que te corresponden: duermes como todos, comes lo que todos, te arriesgas con todos. Jamás dejas a uno de los tuyos desamparado, si puedes evitarlo... ¿Estoy en lo cierto?... Quien no tienen consideración por las necesidades de sus hombres -repuso tras pensarlo un momento- no debe mandar jamás. Nadie como ellos es sensible a la atención de un jefe.

Hay hombres cuya lealtad a sí mismos,a lo que son o creen ser, los hace peligrosos... A ésos resulta imposible dominarlos el corazón, incluso aunque compres su vida.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Rayuela. Julio Cortázar.


"... me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos,"

"... en todo acto había la admisión de una carencia, de algo no hecho todavía y que era posible hacer, la protesta tácita frente a la continua evidencia de la falta, de la merma, de la parvedad del presente. Creer que la acción podía colmar, o que la suma de las acciones podía realmente equivaler a una vida digna de este nombre, era una ilusión de moralista."

"...el peso del sujeto en la noción del objeto."

"Temía sobre todo la forma más sutil de la gratitud que se vuelve cariño canino, no quería que la libertad, única ropa que le caía bien a la Maga, se perdiera en una feminidad diligente."

"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."

"El deseo cada tantas horas, nunca demasiado diferente y cada vez otra cosa: trampa del tiempo para crear las ilusiones."

"... estaba completamente borracha y lloraba en silencio escuchando a Bessie, estremeciéndose a compás o a contratiempo, sollozando para adentro para no alejarse por nada de los blues de la cama vacía, la mañana siguiente, los zapatos en los charcos, el alquiler sin pagar, el miedo a la vejez, imagen cenicienta del amanecer en el espejo a los pies de la cama,"

"... porque solamente las ilusiones eran capaces de mover a sus fieles, las ilusiones y no las verdades."

"De cuando en cuando ocurría que las palabras de los muertos coincidían con lo que estaban pensando los vivos"

"—La cosidad es ese desagradable sentimiento de que allí donde termina nuestra presunción empieza nuestro castigo. Lamento usar un lenguaje abstracto y casi alegórico, pero quiero decir que Oliveira es patológicamente sensible a la imposición de lo que lo rodea, del mundo en que se vive, de lo que le ha tocado en suerte, para decirlo amablemente. En una palabra, le revienta la circunstancia."

"... y todo es turbio y sucio y canalla y cada hombre quisiera arrancar esos corpiños tibios mientras las manos acarician una espalda y las muchachas tienen la boca entreabierta y se van dando al miedo delicioso y a la noche, entonces sube una trompeta poseyéndolas por todos los hombres, tomándolas con una sola frase caliente que las deja caer como una planta cortada entre los brazos de los compañeros, y hay una inmóvil carrera, un salto al aire de la noche, sobre la ciudad, hasta que un piano minucioso las devuelve a sí mismas, exhaustas y reconciliadas y todavía vírgenes hasta el sábado siguiente, todo eso en una música que espanta a los cogotes de platea, a los que creen que nada es de verdad si no hay programas impresos y acomodadores, y así va el mundo y el jazz es como un pájaro que migra o emigra o inmigra o transmigra, saltabarreras, burlaaduanas, algo que corre y se difunde y esta noche en Viena está cantando Ella Fitzgerald mientras en París Kenny Clarke inaugura una cave y en Perpignan brincan los dedos de Oscar Peterson, y Satchmo por todas partes con el don de ubicuidad que le ha prestado el Señor, en Birmingham, en Varsovia, en Milán, en Buenos Aires, en Ginebra, en el mundo entero, es inevitable, es la lluvia y el pan y la sal, algo absolutamente indiferente a los ritos nacionales, a las tradiciones inviolables, al idioma y al folklore: una nube sin fronteras, un espía del aire y del agua, una forma arquetípica, algo de antes, de abajo, que reconcilia mexicanos con noruegos y rusos y españoles, los reincorpora al oscuro fuego central olvidado, torpe y mal y precariamente los devuelve a un origen traicionado, les señala que quizá había otros caminos y que el que tomaron no era el único y no era el mejor, o que quizás había otros caminos, y que el que tomaron era el mejor, pero que quizá había otros caminos dulces de caminar y que no los tomaron, o los tomaron a medias, y que un hombre es siempre más que un hombre y siempre menos que un hombre, más que un hombre porque encierra eso que el jazz alude y soslaya y hasta anticipa, y menos que un hombre porque de esa libertad ha hecho un juego estético o moral, un tablero de ajedrez donde se reserva ser el alfil o el caballo, una definición de libertad que se enseña en las escuelas, precisamente en las escuelas donde jamás se ha enseñado y jamás se enseñará a los niños el primer compás de un ragtime y la primera frase de un blues, etcétera, etcétera."

"... la pureza venía a ser un producto inevitable de la simplificación,"

"A todo el mundo le pasa igual, en realidad después de los cuarenta años la verdadera cara la tenemos en la nuca, mirando desesperadamente para atrás."

"... y es así cómo a mi edad el pasado se vuelve presente y el presente es un extraño y confuso futuro"

"... qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso, adelantándose solapados a la cosa en sí, al presente puro, entristeciéndonos"

"Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo."

"El no sabe por qué se va y usted, que es eso por lo cual él se va, no puede saberlo,"

"No es misántropo, pero sólo acepta de hombres y mujeres la parte que no ha sido plastificada por la superestructura social; él mismo tiene medio cuerpo metido en el molde y lo sabe, pero ese saber es activo y no la resignación del que marca el paso. Con su mano libre se abofetea la cara la mayor parte del día, y en los momentos libres abofetea la de los demás, que se lo retribuyen por triplicado."

"... ciertas estructuras soñadas serían formas corrientes de locura a poco que continuaran en la vigilia. Soñando nos es dado ejercitar gratis nuestra aptitud para la locura. Sospechamos al mismo tiempo que toda locura es un sueño que se fija. Sabiduría del pueblo: «Es un pobre loco, un soñador...»"

"¿cuál era la verdadera moral de la acción?"

"Siempre se es santo a costa de otro,"

"Conocía de sobra a algunos comunistas de Buenos Aires y de París, capaces de las peores vilezas pero rescatados en su propia opinión por «la lucha», por tener que levantarse a mitad de la cena para correr a una reunión o completar una tarea. En esas gentes la acción social se parecía demasiado a una coartada,"

"La falsa acción era casi siempre la más espectacular, la que desencadenaba el respeto, el prestigio y las hestatuas hecuestres."

"«Lo malo», se decía Oliveira, «es que además pretendo ser un espectador activo y ahí empieza la cosa»."

"Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor,"

"... quebrar los hábitos mentales del lector."

"Escribir en contra del capitalismo con el bagaje mental y el vocabulario que derivan del capitalismo el perder el tiempo."

"... la vida, proxeneta de la muerte,"

"Al final queda un álbum de fotos, de instantes fijos; jamás el devenir realizándose ante nosotros, el paso del ayer al hoy, la primera aguja del olvido en el recuerdo."

"Los dos lo sintieron en el mismo instante, y resbalaron el uno hacia el otro como para caer en ellos mismos, en la tierra común donde las palabras y las caricias y las bocas los envolvían como la circunferencia al círculo, esas metáforas tranquilizadoras, esa vieja tristeza satisfecha de volver a ser el de siempre, de continuar, de mantenerse a flote contra viento y marea, contra el llamado y la caída."

"Me río de una honradez sospechosa que tantas veces sirvió para la desgracia propia o ajena, mientras por debajo las traiciones y las deshonestidades tejían sus telas de araña sin que pudiera impedirlo, simplemente consintiendo que otros, delante de mí, fueran traidores o deshonestos sin que yo hiciera nada por impedirlo, doblemente culpable."