jueves, 14 de marzo de 2019

Luz de agosto. William Faulkner.

"Y, por primera vez, Byron comprendió que el nombre de un hombre, considerado en general como simple interpretación sonora de lo que es ese hombre, puede ser también, en cierto modo, un presagio de lo que hará, si se puede leer a tiempo el significado."

"Se habría dicho que sólo se escuchaba a sí mismo: «Un idiota. El hombre que hace eso es un idiota.»"

"...La gente no olvida mucho más tiempo que el que recuerda.»"

"«Pero ahora comprendo la razón -piensa Byron-. Es porque un hombre teme más a lo que pueda sobrevenirle que a los sufrimientos que ya ha padecido. Prefiere aferrarse a los sufrimientos que ya ha padecido para no arriesgarse a un cambio. Sí. Un hombre hablará de su deseo de escapar a los vivos. Pero los más peligrosos son los muertos. Porque de los muertos no se puede escapar; de los muertos que yacen tranquilamente en alguna parte y que no tratan de retenerlo.»"

"La memoria cree antes de que el conocimiento recuerde. Cree mucho más tiempo que recuerda, mucho más tiempo del que tarda el conocimiento en preguntarse."

"Se diría que Dios dispone que ellas averigüen lo que necesitan saber en las mentiras de los hombres, sin necesidad de preguntar. Y que no averigüen lo que no quieren saber, aunque uno ni siquiera se da cuenta de que no lo han averiguado."

"Ser joven. No hay nada parecido. No hay nada parecido en el mundo.

"...Una de la más felices facultades de la mente humana es la de poder ignorar lo que la conciencia se niega a asimilar."

"Parecía como si ni siquiera él supiese que era un asesino, y menos aún un negro."

"— ¡Todo va bien! ¡Dice usted que todo va bien! ¡Byron dice que todo va bien…! Byron Bunch ha ayudado al amante de la mujer a vender a su amigo por mil dólares, y Byron dice que todo va bien. Ha ocultado la mujer al padre del niño mientras el otro… ¿le llamaré amante, Byron? ¿Voy a decir esa palabra? ¿Ocultaré la verdad porque Byron Bunch la oculta?
— Si la verdad está hecha por la voz pública, entonces ésa es la verdad. Sobre todo cuando se enteren de que he conseguido que metiesen a los dos en la cárcel.
— ¿A los dos?
— A Brown también. Aunque me parece que la mayor parte de la gente ha acabado por comprender que ese hombre no era más capaz de matar, o de ayudar a matar, que de atrapar al criminal. Pero todo el mundo podrá decir que Byron Bunch ha conseguido que le encierren."

"— Si la verdad está hecha por la voz pública, entonces ésa es la verdad."

"«Quizás tienen tazón cuando introducen el amor en los libros -pensaba él serenamente-. Quizás no puede vivir en otra parte.»"

"¿Cómo puede asombrarnos que este mundo esté habitado principalmente por muertos?"

sábado, 16 de febrero de 2019

Tarde, mal y nunca. Carlos zanón.

Todo son ilusiones de mi cabeza", se dice, y recuerda que tiene razón, que tiene que concentrarse en la realidad como le aconseja el doctor. Pero si él ve lo que ve y oye lo que oye, ¿qué más se necesita para que algo sea real?... Todo es de locos.

La llave que abría el Paraíso era la misma que encerraba en prisiones, tumbas y agujeros.

En realidad, aquello siempre era como meter la mano en el cubo de la basura. Una vez lo haces, todo -hasta lo más perfumado y hermoso- mancha y ensucia, acaba pudriéndose a la luz. Drogas, éxito, violencia, ambición, dinero. En el fondo círculos del mismo desespero del que se ahoga en el remolino.

domingo, 27 de enero de 2019

El mapa y el territorio. Michel Houellebecq.

... Ya se sabe que los viejos se interesan por sus nietos, los asocian con los ciclos de la naturaleza o algo por el estilo, bueno, ya una especie de emoción que consigue nacer en su anciana cabeza, para el abuelo el nieto es una especie de renacimiento o de desquite.

En los países latinos, la política puede bastar para las necesidades de la conversación de varones de edad media o elevada; en las clases inferiores, el deporte la sustituye a veces. En las personas muy influenciadas por los valores anglosajones, el papel de la política lo asumen más bien la economías y las finanzas; la literatura puede proporcionar una ayuda adicional.

...Tampoco supo qué responder a esto. ¿Qué responder, en general, a las preguntas humanas?

...Joven pareja urbana sin niños, estéticamente muy decorativa, aún en la primera fase de su amor, y por ello dispuesta a maravillarse por todo, con la esperanza de acumular una reserva de "hermosos recuerdos" que les servirán a la hora de afrontar los años difíciles, que hasta quizá les permitiera superar una crisis de pareja.

En general, la vida humana es poca cosa, puede resumirse en un número restringido de acontecimientos.

En medio del derrumbamiento físico generalizado en que se resume la vejez, la voz y la mirada aportan el testimonio dolorosamente irrecusable de la persistencia del carácter, las aspiraciones, los deseos, de todo lo que constituye una personalidad humana.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Los peces de la amargura. Fernando Aramburu.

"Será que la relación es mucho más fácil cuando uno manda y el otro obedece."

"—Y todo por meterse a concejal. Yo es que no me lo explico. Si sabe que ETA se cepilló al que ocupaba el cargo antes que él, ¿para qué se arriesga? ¿Le gusta ir de mártir por la vida o qué?"

"Me persuadí de que aquel hombre escondía un secreto. Si me apuras, a lo mejor es eso lo que pienso de todos los hombres con pinta de inteligentes a los que conozco de manera superficial."

"EL OTRO ENFERMO (de repente, con voz delgada): Perdón.
EUSEBIO: ¿Eh?
EL OTRO ENFERMO: Perdón.
EUSEBIO (perplejo): ¿Cómo, perdón?
EL OTRO ENFERMO: Perdón, barkatu, eso. Por lo de la botella del otro día.
EUSEBIO: ¿Qué tiene que ver usted con lo que me pasó?
EL OTRO ENFERMO: Yo me entiendo. (Hubo otro intervalo de silencio) Si la parienta se entera de que pido perdón, me pega dos hostias."

lunes, 24 de diciembre de 2018

Prometeo encadenado. Esquilo.

¡Que todo nuevo rey reina en tirano!

Tal es la servidumbre del tirano: no fiarse jamás de sus amigos.

¿O es que, siendo tan sabio, acaso ignoras que temeraria lengua es castigada?

¿Es que ignoras acaso, Prometeo, que el odio es mal que las palabras curan?

Y ahora oíd las penas de los hombres; cómo les convertí, de tiernos niños que eran, en unos seres racionales, en mis palabras no tendrá cabida el reproche a los hombres; lo que intento es mostrar la bondad de mis favores: Ante todo, veían, sin ver nada, y oían sin oír; cual vanos sueños, gozaban de una vida dilatada, donde todo ocurría a la ventura: ignoraban las casas de ladrillos, al sol cocidos, la carpintería. Vivían bajo tierra en unas grutas sin sol, como las próvidas hormigas. Ignoraban los signos que revelan cuándo vendrá el invierno y la florida primavera y los frutos del estío. Todo lo hacían sin criterio alguno hasta que, finalmente, de los astros les enseñé a auspiciar orto y ocaso. Y el número, el invento más rentable, les descubrí, y la ley de la escritura, recuerdo de las cosas, e instrumento que a las Musas dio origen.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Antígona. Sofocles.

Ahora bien, imposible conocer el alma, los sentimientos y el pensamiento de ningún hombre hasta que no se le haya visto en la aplicación de las leyes y en el ejercicio del poder. Por mi parte considero, hoy como ayer, un mal gobernante al que en el gobierno de una ciudad no sabe adoptar las decisiones más cuerdas y deja que el miedo, por los motivos que sean, le encadene la lengua; y al que estime más a un amigo que a su propia patria, a ése lo tengo como un ser despreciable. (...) Jamás pasaré en silencio el daño que amenaza a mis ciudadanos, y nunca tendré por amigo a un enemigo del país. Creo, en efecto, que la salvación de la patria es nuestra salvación y que nunca nos faltarán amigos mientras nuestra nave camine gobernada con recto timón.

«El mal se reviste con el aspecto del bien para aquel a quien un dios empuja a la perdición;

sábado, 22 de diciembre de 2018

Sumisión. Michel Houellebecq.

…No me gustaban los jóvenes, y nunca me habían gustado, ni siquiera en los tiempos en que se me podía considerar un miembro de sus filas. A mi entender, la idea de juventud implicaba cierto entusiasmo respecto a la vida, o tal vez cierta rebelión, todo ello acompañado de una vaga sensación de superioridad respecto a la generación a la que tendríamos que reemplazar; nunca sentí, dentro de mí, algo semejante.

Al contrario que ellas, yo no podía hablar de ello con nadie, puesto que las conversaciones sobre la vida íntima no forman parte de los temas considerados admisibles en la sociedad de los hombres: hablan de política, de literatura, de los mercados financieros o de deportes, según su naturaleza; guardan silencia sobre su vida amorosa, hasta su último aliento.

Probablemente a aquellas personas que han vivido y prosperado en un sistema social dado les es imposible imaginar el punto de vista de quienes, al no haber esperado nunca de ese sistema, contemplan su destrucción sin especial temor.

El humanismo ateo, sobre el que reposa el “vivir juntos” laico está por lo tanto condenado a corto plazo, pues el porcentaje de la población monoteísta está destinado a aumentar rápidamente y tal es el caso en particular de la población musulmana, sin tener siquiera en cuenta la inmigración, lo que acentuará aún más el fenómeno. Para los identitarios europeos está que, tarde o temprano, estallará necesariamente una guerra civil entre los musulmanes y el resto de la población. Concluyen que si quieren tener alguna posibilidad de ganar esa guerra es mejor que estalle cuanto antes, en cualquier caso antes de 2050 y, preferentemente, mucho antes.

Para ellos lo esencial es la demografía y la educación; la subpoblación que cuenta con el mejor índice de reproducción y que logra transmitir sus valores triunfa; a sus ojos es así de fácil, la economía o incluso la geopolítica no son más que cortinas de humo: quien controla a los niños controla el futuro, punto final.

Me daba cuenta, sin embargo, y desde hacía años, de que el creciente distanciamiento, ya abismal, entre la población y quienes hablaban en su nombre, políticos y periodistas, conduciría necesariamente a algo caótico, violento e imprevisible.

Siempre había evitado comprometerse con la izquierda anticapitalista; había comprendido perfectamente que la derecha liberal había ganado la “batalla de las ideas”, los jóvenes se habían vuelto emprendedores y el carácter insoslayable de la economía de mercado estaba ya únanimemente aceptado.

Lo creí, lo creí unos años, con crecientes dudas, cada vez estaba más influido por el pensamiento de Toynbee, por su idea de que las civilizaciones no mueren asesinadas, sino que se suicidan.

Se siente nostalgia de un lugar simplemente porque uno ha vivido allí, poco importa si bien o mal, el pasado siempre es bonito, y también el futuro, sólo duele el presente y cargamos con él como un absceso de sufrimiento que nos acompaña entre dos infinitos de apacible felicidad.

Ese combate necesario para la instauración de una nueva fase orgánica de civilización ya no podía llevarse a cabo hoy en día en nombre del cristianismo; era el islam, religión hermano, más reciente, más simple y más verdadera.

Era el islam, pues, el que hoy había tomado el relevo. A fuerza de melindrerías, zalamerías y vergonzoso peloteo de los progresistas, la Iglesia católica se había vuelto incapaz de oponerse a la decadencia de las costumbres. De rechazar clara, vigorosamente, el matrimonio homosexual, el derecho al aborto, y el trabajo de las mujeres. Había que rendirse a la evidencia: llegada a un grado de descomposición repugnante, Europa occidental ya no estaba en condiciones de salvarse a sí misma, como no lo estuvo la Roma antigua den el siglo V de nuestra era.