jueves, 8 de junio de 2023

El Domingo de las Madres. Graham Swift.

 ¿Puede uno mirarse en un espejo y ver a alguien distinto? ¿Puede uno atravesar un espejo y ser otra persona?

miércoles, 31 de mayo de 2023

El camarero. Matías Faldbakken.

 Existen muchas manera de vestirse. El Cerdo ha elegido la única admisible: impecable.

La decadencia puramente física podía explicar en parte la correlación entre la seguridad juvenil y el hecho de que uno se vea vulnerable según se va haciendo mayor. ¿No debería ser al revés? ¿No debería uno sentirse más seguro y confiado según van pasando los años? Intento pensar de manera positiva. Todos los días veo mi cara vieja, gastada, en el espejo y me digo a mí mismo: esto es lo más joven que vas a ser el resto de tu vida.

sábado, 13 de mayo de 2023

La utilidad de lo inútil. Nuccio Ordine.

En el universo del utilitarismo, en efecto, un martillo vale más que una sinfonía, un cuchillo más que una poesía, una llave inglesa más que un cuadro: porque es fácil hacerse cargo de la eficacia de un utensilio mientras que resulta cada vez más difícil entender para qué pueden servir la música, la literatura o el arte.

Persiste sin embargo, en formas muy distintas y más sofisticadas, una supremacía del tener sobre el ser, una dictadura del beneficio y la posesión que domina cualquier ámbito del saber y todos nuestros comportamientos cotidianos. El aparentar cuenta más que el ser: lo que se muestra —un automóvil de lujo o un reloj de marca, un cargo prestigioso o una posición de poder— es mucho más valioso que la cultura o el grado de instrucción.

precisamente el hecho de ser inmune a toda aspiración al beneficio podría constituir, por sí mismo, una forma de resistencia a los egoísmos del presente, un antídoto contra la barbarie de lo útil que ha llegado incluso a corromper nuestras relaciones sociales y nuestros afectos más íntimos. Su existencia misma, en efecto, llama la atención sobre la gratuidad y el desinterés, valores que hoy se consideran contracorriente y pasados de moda.

Había una vez dos peces jóvenes que iban nadando y se encontraron por casualidad con un pez más viejo que nadaba en dirección contraria; el pez más viejo los saludó con la cabeza y les dijo: «Buenos días, chicos. ¿Cómo está el agua?». Los dos peces jóvenes siguieron nadando un trecho; por fin uno de ellos miró al otro y le dijo: «¿Qué demonios es el agua?».
El mismo autor nos brinda la clave de lectura de su relato:
El sentido inmediato de la historia de los peces no es más que el hecho de que las realidades más obvias, ubicuas e importantes son a menudo las que más cuesta ver y las más difíciles de explicar.
Como les sucede a los dos peces más jóvenes, no nos damos cuenta de qué es en verdad el agua en la que vivimos cada minuto de nuestra existencia. No tenemos, pues, conciencia de que la literatura y los saberes humanísticos, la cultura y la enseñanza constituyen el líquido amniótico ideal en el que las ideas de democracia, libertad, justicia, laicidad, igualdad, derecho a la crítica, tolerancia, solidaridad, bien común, pueden experimentar un vigoroso desarrollo.

... se acabará liquidando la memoria a fuerza de progresivos barridos que conducirán a la amnesia total. La diosa Mnemosyne, madre de todas las artes y todos los saberes en la mitología grecorromana, se verá obligada a abandonar la Tierra para siempre. Y con ella, por desgracia, desaparecerá de entre los seres humanos todo deseo de interrogar el pasado para comprender el presente e imaginar el futuro. Tendremos una humanidad desmemoriada que perderá por entero el sentido de la propia identidad y la propia historia.

¿A qué crimen no fuerzas el corazón del hombre, maldita sed de oro?» («Quid non mortalia pectora cogis, | auri sacra farnes!»), exclamaba Virgilio en el tercer libro la Eneida (III).

Abandonar la pretensión de poseer, saber convivir con el riesgo de la pérdida significa aceptar la fragilidad y la precariedad del amor. Significa renunciar a la ilusión de una garantía de indisolubilidad del vínculo amoroso, tomando nota de que las relaciones humanas, con los límites y las imperfecciones que las caracterizan, no pueden prescindir de la opacidad, de las zonas de sombra, de la incertidumbre. Este es el motivo por el cual cuando se busca la total transparencia y la verdad absoluta en el amor se termina por destruirlo, se termina por ahogarlo en un abrazo mortal."

... creer que se posee la única y sola verdad significa sentirse con el deber de imponerla, también por la fuerza, por el bien de la humanidad. El dogmatismo produce intolerancia en cualquier campo del saber: en el dominio de la ética, de la religión, de la política, de la filosofía y de la ciencia, considerar la propia verdad como la única posible significa negar toda búsqueda de la verdad. En efecto, quien está seguro de poseer la verdad no necesita ya buscarla, no siente ya la necesidad de dialogar, de escuchar al otro, de confrontarse de manera auténtica con la variedad de lo múltiple. Sólo quien ama la verdad puede buscarla de continuo. Esta es la razón por la cual la duda no es enemiga de la verdad, sino un estímulo constante para buscarla. Sólo cuando se cree verdaderamente en la verdad, se sabe que el único modo de mantenerla siempre viva es ponerla continuamente en duda. Y sin la negación de la verdad absoluta no puede haber espacio para la tolerancia... La valía del ser humano no reside en la verdad que uno posee o cree poseer, sino en el sincero esfuerzo que realiza para alcanzarla. Porque las fuerzas que incrementan su perfección sólo se amplían mediante la búsqueda de la verdad, no mediante su posesión. La posesión aquieta, vuelve perezoso y soberbio.

sábado, 6 de mayo de 2023

El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. Robert Louis Stevenson.

 Y de esta manera me fui acercando todos los días, y desde ambos extremos de mi inteligencia, a la verdad cuyo parcial descubrimiento me ha arrastrado a un naufragio tan espantoso: que el hombre no es realmente uno, sino dos. Y digo dos porque al punto al que han llegado mis conocimientos no puede pasar de esa cifra. Otros me seguirán, otros vendrán que me dejarán atrás en ese mismo camino; y me arriesgo a barruntar que acabará por descubrirse que el hombre es una simple comunidad organizada de personalidades independientes, contradictorias y variadas.


Y solía decirme: si fuera posible aposentar cada uno de esos elementos en entes separados, quedaría con ello la vida libre de cuento la hace insoportable; lo pecaminoso podría seguir su propio camino, sin las trabas de las aspiraciones y de los remordimientos de su hermano gemelo más puro; y lo virtuoso podría caminar con paso firme y seguro por su sendero cuesta arriba, el del bien, en el que encuentra su placer, sin seguir expuesto a la vergüenza y al arrepentimiento a que lo obliga ese ente maligno extraño a él. Fue una maldición para el género humano que estas dos gavillas incongruentes fuesen atadas en una sola..., que estos gemelos que son dos polos opuestos tengan que luchar continuamente dentro del angustiado seno de la conciencia. ¿Cómo podrían ser disociados?

miércoles, 3 de mayo de 2023

Las aventuras de Aquiles. Giovanni Nucci.

 ... no se puede explicar nada más de aquello que nos enseña el fracaso... nunca le había permitido buscar refugio en justificación alguna. Si se había equivocado, se había equivocado. Debía aceptar su error y, después, corregirse.

La música -le explicó Quirón- es el punto más cercano a los dioses al que un hombre puede llegar. La armonía de la música es la armonía del universo que muestra toda su belleza.

No hay riqueza ni conquista que valga una vida -dijo Aquiles-. Los bueyes, las ovejas, los braseros de plata y los caballos que Agamenón ha querido añadir a su larga lista se pueden adquirir o conquistar en otra parte. Pero la vida no, una vez que sale de tu boca, ¡la vida ya no la recuperas!

viernes, 28 de abril de 2023

La llama de Focea. Lorenzo Silva.

De una cosa puede estar seguro un hombre consciente, en lo que toca a los errores que obran en su currículum: sus efectos siempre encontrarán la manera de hacerse presentes cuando menos pueda convenirle. 

Quizá al final sólo somos eso, la suma de las estampas que vamos acumulando en ese viaje solitario que llamamos vida. 

Porque estaba roto, porque todos los hemos estado o lo estaremos, y porque si no olvidáramos eso con tanta frecuencia para empantanarnos en conflictos sin sustancia, nos podríamos ahorrar el grueso de los malentendidos y las desavenencias en que dejamos que se dilapiden tantos instantes de nuestra existencia que jamás recobraremos y que podríamos destinar a algo mejor. No hay dos personas que piensen lo mismo, pero las desgracias en las que nos asomamos a nuestros límites nos traspasan a todos por igual. 

Depende de cómo lo mires. Hay días que te tocan tragedias del copón. Que además te dejan una semana cavilando. Las razones tan tontas por las que la gente se jode la suerte, o se la jode a otro. Pero la vida sigue siempre, incluso para los que ven pasar las balas cerca, si se las arreglan para que no les den a ellos. Por eso es por lo que te digo que hay que aprovechar todo lo que te ofrece la vida. Que es muy corta, y puede ser muy perra, y no te va a reglar esto siempre. 

Cuando pasa el tiempo y se interpone la distancia, el mundo va adquiriendo deprisa una fisonomía que lo convierte en expresión rotunda de nuestra ausencia, y a nadie le deja indiferente lo bien que subsiste todo sin uno: lo natural que resulta que no estemos ni seamos ya parte de aquello a lo que un día creímos pertenecer. El territorio real se superpone a aquel otro que fue y ya sólo es una fantasmagoría, y el exiliado se afana en balde por lograr que esta prevalezca. Vence siempre el mundo, y como ya intuyó aquel abogado checo de dolorosa lucidez que escribía en alemán y se imaginaba procesado sin motivo o convertido en insecto de la noche a la mañana, en el combate entre tú y el mundo no queda otra que ponerte de lado de este, aceptar que te toca la derrota y el solo consuelo de no haberlo olvidado todo. 

… pude tomarme sin prisa un segundo café, que acompañé con un zumo de naranja y un cruasán, porque una vida sin pecado deja de ser vida para convertirse en lamentable pervivencia. 

Al final iba a resultar que Kavafis tenía razón en el poema aquel. No había que darse prisa por llegar a Ítaca. Y una vez en ella, el empeño crucial era buscar un argumento para convivir decorosamente con la decepción.

miércoles, 12 de abril de 2023

Ilíada, Homero. Alessandro Baricco.

Por muy inmensas que sean las riquezas que Troya esconde detrás de sus murallas, no valen lo que vale la vida. Se pueden robar bueyes, y gruesas ovejas; podemos colmarnos de caballos y trípodes preciosos, comprándolos con oro: pero la vida no puedes robarla, no puedes comprarla. Se te escapa por la garganta y ya no retorna. Mi madre, un día, me dijo cuál será mi destino: si permanezco aquí, luchando al pie de las murallas de Troya, no regresaré, pero eterna será mi gloria; en cambio, si vuelvo a casa, a mi tierra, no habrá gloria para mí, pero tendré una larga vida antes de que la muerte, caminando lentamente, me alcance.

 

Héctor comprendió que al final su destino lo había alcanzado. Y dado que era un héroe, sacó la espada para morir combatiendo, para morir de una forma que todos los hombres venideros habrían de contar para siempre.

 

Es el sino de los hombres vivir en el dolor, y sólo los dioses viven felices.