sábado, 4 de abril de 2020

Un caballero en Moscú. Amor Towles.

El principio básico es que una nueva generación les debe cierto agradecimiento a todos los miembros de la generación anterior. Nuestros mayores sembraron los campos y combatieron en guerras; hicieron avanzar las artes y las ciencias y, en general, se sacrificaron por nosotros. Así pues, con sus esfuerzos, por humildes que fueran, se han ganado un poco de nuestra gratitud y nuestro respeto.

En la Edad del Bronce, cuando unos pocos ingeniosos descubrieron la ciencia de la metarlurgia, ¿cuánto tardaron en fabricar monedas, coronas y espadas? Esa trinidad infame que esclavizó al ser humano durante mil años más. 
Mishka se detuvo y miró al techo.
Luego vino la edad del Hierro y con ella llegaron el motor de vapor, la imprenta y las armas de fuego. Otra trinidad, muy diferente, desde luego. Pues, aunque esas herramientas las habían desarrollado los burgueses para favorecer sus intereses, gracias al motor, la imprenta y las pistolas el proletariado empezó a liberarse de la esclavitud, la ignorancia y la tiranía.

... no cabe duda de un hombre puede estar en profunda disonancia con su época. Cabe la posibilidad de que un hombre haya nacido en una ciudad famosa por su cultura idiosincrática y, sin embargo, las costumbres, las modas y las ideas que enaltecen esa ciudad ante los ojos del mundo no tengan ningún sentido para él. A medida que pasan los años, mira a su alrededor en un estado de confusión, sin comprender las tendencias ni las aspiraciones de sus coetáneos.
Para semejante personaje no existe ninguna posibilidad de romance ni de éxito profesional: eso queda reservado a los hombres que están en sintonía con su época. Para es individuo, las opciones son rebuznar como una mula o buscar consuelo en libros pasados por alto que descubre en liberarías pasadas por alto ... cuando se produce este extraordinario realineamiento de los astros, el hombre que durante tanto tiempo no había sintonizado con su tiempo experimenta una lucidez suprema. De pronto, todo lo ocurrido en el pasado se entiende como un preámbulo necesario, y todo lo que promete el porvenir tiene el máximo sentido y la máxima lógica.

La somnolencia, todavía incontestada, seguía proyectando su sombra sobre imágenes y sensaciones, sobre formas y formulaciones, sobre lo que ha sido dicho y lo que debe hacerse, confiriéndole a cada una de esas cosas la insustanciabilidad de su influencia.

No renuncian a vivir rodeados de sus pares, pero observan la adulación con cautela, la ambición con cordura y la superioridad con una sonrisa para sus adentros.

La victoria en el campo de batalla empieza con el brillo de unas botas.

Cuando nuestra vida atraviesa un periodo de cambios, quizá sea inevitable que, pese a la comodidad de nuestra cama, nos quedemos despiertos por la noche, presas de la ansiedad, tanto si nuestras preocupaciones son grandes como si son pequeñas, reales como imaginarias.

... cuando el destino le entrega algo a la posteridad, lo hace a escondidas.

Para que ellos puedan recordar, nosotros debemos olvidar. Pero ¿hemos de sentirnos agraviados por eso? ¿Hemos de sentirnos víctimas de una injusticia por el hecho de que sus experiencias del momento sean más ricas que las nuestras? Creo que no. Porque, a estas alturas de la vida, no es nuestro propósito incorporar una nueva carpeta de recuerdos duraderos. De hecho, nosotros debemos asegurarnos de que ellos se sacien de experiencias. Y debemos hacerlo en lugar de arroparlos con las mantas y abrocharles los abrigos; debemos confiar en que ellos se arroparán y se abrigarán solos. Y si manejan con torpeza su recién adquirida libertad, tenemos que mantenernos serenos, generosos y prudentes. Debemos animarlos a atreverse a ir más allá del alcance de nuestra mirada vigilante y suspirar con orgullo cuando por fin salgan por la puerta giratoria de la vida.

... en nuestros años dorados, el tiempo vuela tan ligero y deja tan poca huella en nuestra memoria que casi podría decirse que nunca ha existido...

¿Por qué, tras soñar tantos años con la vuelta al hogar, esos viajeros lo abandonan de nuevo al poco tiempo de su regreso?

... uno puede revisitar el pasado sin grandes quebrantos, siempre y cuando dé por hecho que casi todo habrá cambiado por completo.

domingo, 22 de marzo de 2020

Sospechas. Herman Koch.

Ninguna vergüenza es tan grave que no valga la pena vivir.

Quién vive sin vergüenza es más libre, está más cerca de la naturaleza.

La felicidad, me decía entonces, y todavía lo hago -o quizá, en lugar de felicidad, debería decir satisfacción-, está estrechamente vinculada a la aceptación de la realidad que te ha tocado. De tu propio cuerpo. De tu constitución. En cuanto al cuerpo, hay mucho que hacer. Puedes adelgazar si crees que estás gordo, puedes hacer pesas si te avergüenza que se te noten tanto las costillas. Pero respecto a la cara poco se puede hacer... Te mira desde el espejo. "Esto es lo que hay -te dice sin parpadear-. Vas a tener que conformarte

A veces me pregunto si realmente estaba prevista la existencia de la vida humana. Buscamos a voces en el espacio, pero imagínate que estamos solos de verdad. Un Universo gigante y vacío al que se le ha ido de las manos un planeta en un rincón, un planeta minúsculo que casi pasa desapercibido. Un error. Una reacción en cadena. No dejamos de hablar de contaminación, pero imagínate por un momento que la contaminación somos nosotros.

Juan de Tasis

Determinarse y luego arrepentirse;
empezar a atreverse y acobardarse;
arder el pecho y la palabra helarse;
desengañarse y luego persuadirse.

Comenzar una cosa y advertirse;
querer decir su pena y no aclararse;
en medio del aliento desmayarse,
y entre el amor y el miedo consumirse.

En las resoluciones detenerse;
hallada la ocasión no aprovecharse,
y perdido de cólera encenderse.

Y sin saber por qué, desvanecerse;
efectos son de amor; no hay que espantarse,
qué todo del amor puede creerse.


jueves, 12 de marzo de 2020

Bamí sin sombra. Fernando Aramburu.


"Siempre ha sido así: lista a su manera, pero dócil y reservada."

"Lo peor de la vida no es llegar a viejo. Lo peor es llegar a viejo y darse cuenta."

"Pervertir nuestra naturaleza indómita para vencernos. Ésa es la jugada, ¿comprendes? ¿Cabe mayor ultraje? Dentro de nosotros mismos se esconde la causa de nuestra perdición. El cáncer que nos destruye. ¿Para qué, te preguntarás, lucharon nuestros antepasados? ¿Para qué tanto sacrificio, tanta sangre derramada en los campos de batalla? Cada día decrece el número de patriotas resueltos a empuñar la antorcha del honor. Y así es como se va apagando la llama de nuestra grandeza declinante."

viernes, 21 de febrero de 2020

Serotonina. Michel Houellebecq.



Llegados a este punto, quizá sea necesario que haga algunas aclaraciones sobre el amor, destinadas sobre todo a las mujeres, porque ellas comprenden mal lo que es el amor en los hombres, están siempre desconcertadas por la actitud y el comportamiento masculinos y a veces llegan a la conclusión errónea de que los hombres son incapaces de amar, rara vez perciben que esta misma palabra, amor, describe en el hombre y la mujer dos realidades radicalmente distintas.
El amor en la mujer es un poder, un poder generador, tectónico, cuando el amor se manifiesta en la mujer es uno de los fenómenos naturales más imponentes que la naturaleza puede ofrecernos contemplar, hay que considerarlo con temor, es un poder creativo del mismo tipo que un temblor de tierra o un trastorno climático, el origen de otro ecosistema, otro entorno, otro universo, con su amor la mujer crea un mundo nuevo, pequeñas criaturas aisladas chapoteaban en una existencia incierta y de pronto la mujer crea las condiciones de existencia de una pareja, de una nueva entidad social, sentimental y genética, cuya vocación es efectivamente eliminar todo rastro de los individuos preexistentes, la esencia de esta nueva entidad es ya perfecta como lo había advertido Platón, en ocasiones puede adquirir la complejidad de una familia pero es casi un detalle, al contrario de lo que pensaba Schopenhauer la mujer de todos modos se entrega por completo a esta tarea, se abisma en ella, se consagra en cuerpo y alma, como suele decirse, y por otra parte no hace en realidad la diferencia, esa diferencia entre cuero y alma no es para ella más que una disputa masculina intrascendente. Sacrificaría sin vacilar su vida a esta tarea que en realidad no lo es, porque es la manifestación pura de un instinto vital.
El hombre, en principio, es más reservado, admira y respeta ese desenfreno emocional sin comprenderlo plenamente, le parece extraño complicar tanto las cosas. Pero poco a poco se transforma, poco a poco es absorbido por el vórtice de pasión y de placer creado por la mujer, más exactamente reconoce la voluntad de la mujer, su voluntad incondicional y pura, y comprende que esta voluntad, aunque la mujer exige el homenaje de las penetraciones vaginales frecuentes y de preferencia cotidianas, pues son la condición normal para que se manifiesten, es una voluntad en sí absolutamente buena en la que el falo, centro de su ser, cambia de estatuto porque se convierte asimismo en la condición de que sea posible manifestar el amor, ya que el hombre apenas dispone de otros medios, y merced a este curioso desvío la felicidad del falo pasa a ser un fin en sí mismo para la mujer, un fin que no tolera casi restricciones en cuanto a los medios empleados. Poco a poco, el inmenso placer que procura la mujer modifica al hombre, que le otorga agradecimiento y admiración, su visión del mundo se ve transformada de manera imprevista accede a la dimensión kantiana del respeto, y poco a poco llega a contemplar el mundo de otra forma, la vida sin una mujer (e incluso, precisamente, sin esa mujer que le proporciona tanto placer) se vuelve realmente imposible y se asemeja a la caricatura de una vida; en este momento, el hombre empieza en verdad a amar. El amor en el hombre es, por tanto, un fin, una realización y no, como en la mujer, un comienzo, un nacimiento; he aquí lo que se debe considerar.
¿Era capaz de ser feliz en general? Creo que es la clase de preguntas que más vale no hacerse.
... Los hombres en modo alguno se habían aliado contra mí; simplemente había ocurrido que no había ocurrido nada, que mi adhesión al mundo, ya en principio limitada, poco a poco se había vuelto inexistente, hasta que ya nada podía interrumpir el deslizamiento.



miércoles, 5 de febrero de 2020

Cosmética del enemigo. Amèlie Nothomb.


"—¿No tiene aspiraciones más elevadas en la existencia?
—No.
—Pues yo sí.
—No es cierto.
—¿Y usted qué sabe?
—Es un hombre de negocios. Sus ambiciones pueden valorarse en dinero. Eso no resulta nada elevado."

"—Nada tiene más poder que un espíritu animado por la fe."

"—¿Entonces sigue creyendo que Dios existe?
—Sí, puesto que no dejo de insultarlo.
—¿Y por qué le insulta?
—Para obligarle a reaccionar. No funciona. Permanece impasible, sin dignidad ante mis injurias."

"—Me pregunto qué hace la gente como tú con el pensamiento. Debe resultarte molesto ese incontrolable flujo mental que puede meterse en la piel de cada uno. Y, sin embargo, este pensamiento también procede de ese pequeño yo. Se convierte en algo inquietante que amenaza tus barreras. Por suerte, la mayoría de las personas han encontrado un remedio para eso: no piensan. ¿Para qué iban a pensar?"

martes, 4 de febrero de 2020

El coronel Chabert. Honoré de Balzac


"—¿Hacen mal los muertos en volver?"

"La desgracia es una especie de talismán cuya virtud consiste en corroborar nuestro primitivo modo de ser, y lo mismo aumenta la desconfianza y la maldad de ciertos hombres, que acrecienta la de aquellos que están dotados de excelente corazón."

"El infortunio había vuelto al coronel aún más compasivo y mejor de lo que era antes, hasta tal punto, que comprendía el secreto de los sufrimientos femeninos que desconocen la mayor parte de los hombres."

"Un poeta diría que la luz se avergüenza de iluminar aquel horrible antro por el que pasan tantos infortunados."